Font Size

Screen

Profile

Layout

Direction

Menu Style

Cpanel

¿Para quién será el Ay?

E-mail Imprimir PDF

CONOCE LA VERDAD

Esto lo dice el libro de proverbios en el capítulo 23 versículo 29, refiriéndose a las consecuencias de ingerir licor; También dice que no es sabio el que yerra por estar bajo sus efectos.

Vemos en las noticias de hoy, como en la ciudad de Bogotá en el caso “Colmenares “, un grupo de jóvenes,  llevados  bajo  los  efectos  del  licor  (lo que es común en la actualidad), tratando  de encontrar gozo en sus corazones, dieron muerte a uno de ellos y… bueno no vamos a entrar en detalles,  pero  lo  que  sí  es  cierto  es  que esos jóvenes acabaron no solamente con la vida de Colmenares,  sino  con sus  propias  vidas  y  la de sus familiares,  que ojala no sigan dejándose arrastrar ahora por la sed de venganza.

Amado hermano y amigo, vemos como se está destrozando una sociedad por darle la espalda a nuestro SEÑOR  que dijo “ y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres “, no  cumplir  su  palabra,  donde  está  la  advertencia: el vino es escarnecedor , la sidra alborotadora y cualquiera que por ellos yerra no es sabio Pr.20:1

 ¿Para quién será el ay? ¿Para quién el dolor? ¿Para quién las rencillas? ¿Para quién las quejas?  ¿Para quién   las heridas en balde?  ¿Para  quién  lo  amoratado de los ojos? Para  los  que  se  detienen  en  el  vino, para  los  que  van buscando la mistura.  No  mires  al  vino  cuando  rojea,   cuando   resplandece  su color  en la copa. Se entra suavemente;  mas  al  fin  como  serpiente morderá,  y  como áspid dará dolor. Tus ojos miraran cosas extrañas y tu corazón hablará perversidades. Serás como el que yace en medio del mar, o como el que está en la punta de un mastelero. Y dirás: me hirieron, mas no me dolió; me azotaron mas no lo sentí; cuando despertare, aun lo volveré a busca.  Pr. 23:29-35.

Recordemos, El Señor nos advierte el peligro de consumir licor. No nos embriaguemos con vino en lo cual hay disolución, antes tenemos que ser llenos del ESPIRITU SANTO DE DIOS, los borrachos no heredaran el Reino de los cielos, un poco de levadura leuda toda la masa… Pidámosle perdón a Dios  y entreguémosle nuestros corazones, permitamos que el tome las riendas de nuestras vidas, busquemos su rostro,  y dejemos que Él nos embriague,  pero de su presencia, donde hay plenitud de gozo.

 

DIOS LES CONTINUE BENDICIENDO.

You are here